Les energias renovables para edificios se resumen basicamente en tres: la biomasa, la geotermia y la solar térmica.

Energias renovables en edificios
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Les energias renovables en edificios

No todas las energías renovables son utilizables directamente por los edificios. Así, hemos de excluir, la energía eólica, la energía fotovoltaica, la hidráulica o los biogases que como fuentes renovables se utilizan para generar electricidad, si bien en casos muy aislados se pueden utilizar con fines domésticos. Las energías renovables para edificios se sintetizan básicamente en tres: la biomasa, la geotermia y la solar térmica. Estas energías son las que nos proveerán de calor, y en el caso de la geotermia de frío y calor.

Biomasa

La energía procedente de la biomasa es versátil, ya que sirve para producir electricidad, calor o carburante y contrariamente a la electricidad es almacenable. Su utilización en los edificios se ve condicionada por la existencia de fabricantes de pellet (residuos de madera prensada), con la calidad adecuada.

A estos aspectos se ha de añadir las posibilidades que ofrece el edificio para su utilización. En nuestro país, existen pocos fabricantes de pellet dada la inexistencia de explotaciones de cultivos para la biomasa. La utilización de este tipo de combustible se produce en mayor medida en el entorno rural, para aplicaciones como la calefacción y agua caliente sanitaria.

Recientemente la biomasa ha sido noticia, por las declaraciones del premio Nobel de Química, Hartmut Michel, en referencia a la no neutralidad de las emisiones de CO2 de la biomasa, ya que siempre se ha defendido que el CO2 emitido por la combustión de la madera libera la misma cantidad de gases que los que absorbe el proceso de fotosíntesis de crecimiento de una planta. Para Michel, los combustibles de origen vegetal no son una buena opción para parar el cambio climático, puesto que no ahorran emisiones de CO2 y además contribuyen a la deforestación del planeta . Este aspecto , también fue noticia en la cumbre de Bali.

Solar térmica.

La tecnología térmica solar está a punto de llegar a su madurez. Esta tecnología intentó hace unos años, ser competitiva en la calefacción doméstica, principalmente en nuestro país. Las causas del poco éxito han sido: primero, la radiación solar es inversamente proporcional a las necesidades de calefacción de una vivienda, en segundo lugar, otro factor determinante ha sido su elevado coste motivado por la fuerte inversión inicial además del un elevado coste de mantenimiento de la instalación. Actualmente la energía térmica solar se utiliza básicamente en aplicaciones de agua caliente sanitaria, y es de obligado cumplimiento para las nuevas construcciones.

Geotermia

La energía geotérmica de alta entalpía o gran profundidad se utiliza para generar electricidad.
El calor geotérmico de baja entalpía (poca profundidad) se utiliza para aplicaciones domésticas y en el sector terciario. Las bombas de calor de nueva generación utilizan intercambiadores de calor instalados a unos 100 metros bajo tierra y de esta manera se aprovecha la energía solar almacenada naturalmente en la corteza terrestre. Suecia, Alemania, Suiza, Austria y Francia han desarrollado planes nacionales para potenciar esta aplicación.

Dado el sentido reversible de la bomba de calor (puede dar calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria), hace que sea considerada como una energía con gran futuro en los países de clima más continental: en este caso España es uno de los países pioneros en el sistema de reversión.
Podemos considerar el subsuelo a pequeñas profundidades como fuente de calor (energía), totalmente renovable e inagotable. Mediante un sistema de captación adecuado y una bomba de calor geotérmica, se consigue transferir calor de esta fuente de 15 grados (subsuelo) a otra de 50 grados, para ser utilizada en la calefacción y/o para agua caliente sanitaria.

Este sistema de climatización es altamente ecológico puesto que no hay ninguna combustión y por tanto sin emisiones de CO²

La eficiencia del sistema representa en el proceso un ahorro de más del 75% de los KW consumidos a los KW aportados. Esta eficiencia es un 50% más grande que los sistemas tradicionales de refrigeración con bombas de calor.

 




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